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Fiscalidad

Sanciones por no cumplir VERI*FACTU: lo que debes saber

· 11 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

Cuando se habla de VERI*FACTU, la mayoría de la gente se centra en cómo funciona el sistema, pero pocas veces se para a pensar qué pasa si no se cumple. Y merece la pena entenderlo, porque las consecuencias no son solo administrativas: pueden implicar sanciones económicas relevantes para el autónomo o la empresa.

Qué tipo de incumplimientos contempla la normativa

El reglamento que desarrolla la Ley Antifraude no sanciona únicamente el hecho de no facturar. Va más allá y pone el foco en el propio software que se utiliza para emitir facturas. Hay dos grandes bloques de incumplimiento que conviene tener claros.

Usar software de facturación no conforme

Si tu programa de facturación no cumple los requisitos técnicos que exige VERI*FACTU (generación de registros con las características establecidas, encadenamiento, huella, y en su caso remisión a la Agencia Tributaria), tanto quien fabrica ese software como quien lo usa pueden verse afectados. No es solo responsabilidad del proveedor: como usuario final, seguir facturando con una herramienta que no cumple también te expone.

Manipular o alterar los registros de facturación

El otro bloque, más grave, tiene que ver con la manipulación deliberada de los registros: borrar facturas emitidas, alterar el orden de la numeración, modificar importes a posteriori sin dejar rastro, o cualquier práctica que rompa la trazabilidad que exige el sistema. Esto es precisamente lo que VERI*FACTU está diseñado para impedir mediante el encadenamiento de registros.

Sanciones económicas: qué dice el reglamento

El reglamento contempla sanciones económicas que pueden ser significativas por cada infracción detectada, tanto para el desarrollador de software que comercialice o permita el uso de sistemas no conformes, como para el usuario que los emplee a sabiendas. No vamos a inventar una cifra exacta aquí porque puede variar según el caso concreto y la interpretación de la Agencia Tributaria, pero sí es importante entender el mensaje de fondo: no es una advertencia simbólica, es un riesgo económico real que conviene evitar desde el diseño de tu sistema de facturación, no después de recibir una notificación.

Por qué el riesgo recae también en el usuario, no solo en el proveedor

Un error habitual es pensar que «si mi programa no cumple, el problema es del proveedor». No es así. La normativa contempla responsabilidad también para quien usa el software, precisamente porque el objetivo final es garantizar que las facturas que llegan a Hacienda son fiables, venga de donde venga el sistema que las generó. Por eso la elección del software no es un detalle técnico menor: es una decisión que te afecta directamente a ti.

Cómo evitar sanciones sin complicarte la vida

La buena noticia es que evitar este riesgo no requiere convertirte en experto fiscal ni auditar tú mismo el software que usas. Basta con seguir un par de pasos sencillos.

  • Verifica que tu software de facturación cumple realmente con VERI*FACTU, no solo que lo menciona en su publicidad.
  • No manipules manualmente registros ya emitidos: si necesitas corregir una factura, hazlo mediante rectificativas, no borrando o editando el original.
  • Mantén copias de seguridad y un histórico ordenado de tu facturación, aunque el propio sistema ya debería encargarse de esto.
  • Actualiza tu software cuando el proveedor lo indique, ya que los requisitos técnicos pueden ajustarse con el tiempo.

El coste de cambiar de software a tiempo frente al de no hacerlo

Cambiar de sistema de facturación da pereza, sobre todo si llevas años con el mismo programa. Pero comparar ese esfuerzo puntual con el riesgo de una sanción, o simplemente con el tiempo perdido corrigiendo registros a mano cada trimestre, suele dejar bastante clara la decisión.

Cómo lo resuelve FactuHub

Con FactuHub, el cumplimiento de VERI*FACTU no es algo que tengas que gestionar tú manualmente. El sistema genera los registros de facturación conforme a los requisitos técnicos exigidos desde el momento en que emites la factura, sin pasos adicionales ni configuraciones complejas. A eso se suma la generación automática de los modelos fiscales (303, 130, 390 y otros), lo que reduce también el riesgo de errores de cálculo que podrían generar discrepancias con Hacienda.

Si tienes dudas sobre cómo se aplica todo esto a tu caso concreto, en el centro de preguntas frecuentes de FactuHub encontrarás respuestas claras sobre cumplimiento, modelos fiscales y funcionamiento del sistema, sin necesidad de bucear en el texto legal.

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